Adolfo tiene más de 30 años de experiencia en empresas internacionales como Unilever y McCain. Por dos años dirigió la logística en cadenas de supermercados y fue director técnico de la planta de productos. Ha manejado inversiones de 180 mil millones de dólares en instalaciones de fabricación, así como dos adquisiciones; una en Colombia (Congelagro) y otra en Argentina (Sibarita).
Actualmente dirige una empresa familiar panificadora que comenzó en 2012 y cuenta con 25 empleados y ventas de tres mil millones de dólares en una planta de vanguardia.